Canción: “Rabbit In Your Headlights” (1998)
Artista: UNKLE ft. Thom Yorke.
Album: Psyence Fiction.
Dir.: Jonathan Glazer.
Reconocimientos: 1er lugar en el conteo de mejores videoclips de todos los tiempos, para Stylus Magazine (2006).
Los debuts no suelen ser tan intensos. Al menos los debuts en materia de videoclips. Algunas veces establecen la importancia inmediata de un futuro icono (My Name Is..., de Eminem; Baby One More Time, de Britney Spears) o resultan irrelevantes en comparación con la posterior carrera de un artista destacado (Madonna pre-Like A Virgin; Michael Jackson pre-Thriller). Pero el primer video de un grupo o artista suele ser más simple que posteriores producciones. Sin embargo, si existe un debut impactante en materia de videoclips es Rabbit In Your Headlights del dúo electrónico británico UNKLE. Bajo la dirección de Jonathan Glazer, con la participación protagónica del actor Denis Levant, en una colaboración musical con Thom Yorke (de Radiohead), el sencillo debut del disco Psyence Fiction merece contarse entre los primeros cinco mejores videoclips de la década de los 90.
El video transcurre en un túnel. Un hombre, encapuchado con un abrigo, murmura palabras ininteligibles y con espasmos violentos a medida que suena la melancólica canción. Los carros pasan indiferente a su lado, tocan la bocina para que se quite y conforme avanza la acción lo arrollan sin piedad alguna. Un carro se detiene y los pasajeros le preguntan hacia donde se dirige (son los dos integrantes de UNKLE y el actor Craig Kelly), el hombre no contesta murmurando y agitando su cuerpo, y el carro pasa de largo ante su indiferencia. Los arrollamientos van en aumento con mayor crueldad y cada vez que el hombre es arrojado al suelo por un carro continúa su jerga incoherente y se reincorpora nuevamente para ser arrollado otra vez. Así continua la acción hasta un final apoteósico que te deja boquiabierto la primera vez. Desde el bocinazo inicial en primer plano, hasta la entrega del hombre despojándose de su abrigo (su cuerpo presenta algunas cortadas) y con los brazos en cruz para recibir el último impacto, el video deja una impresión duradera. Posteriores revisiones, una vez superado el choque emocional, invitan a las posibles interpretaciones.
Dedos gordos sangrientos succionan tu alma… Soy un conejo en tus faros delanteros. Cristiano suburbano… Tanto la canción como el video nos remiten a una significancia religiosa, pero nunca dogmatica. Entre las pocas palabras que podemos entender del hombre que camina absorbido por su propia pena son “Shimmer” (brillo) y “Cristo”. La actuación de Denis Levant es deprimente y desoladora, no sabemos quién es este hombre y que desgracia le ha acontecido pero inmediatamente produce compasión y asco (esa clase de asco ante una otredad temible). Por su parte la dirección de Glazer opta por darle mayor relevancia a los sonidos del espacio diegético en el que transcurre la acción, en lugar de la propia canción que promociona; contrariamente a lo que podría pensarse que se espera de un video musical. Es así como los bocinazos, las murmuraciones del hombre, los frenazos, los golpes y los choques se destacan por encima de la canción que parece sonar casi siempre en un segundo plano. ¿Qué es lo importante aquí? ¿La canción o el video? ¿Podemos detenernos a disfrutar la canción cuando lo que ocurre parece ser mucho más importante? ¿Por qué no pueden ser así todos los videoclips? Es una buena canción, de eso no hay duda pero… es imposible concentrarse en ella. El video parece reclamar la atención en otra cosa, incluso mas allá de las propias imágenes pareciera que el objetivo final es buscar la reflexión hacia algo específico.
Rabbit In Your Headlights tiene resonancias bíblicas y sobran las interpretaciones. Era 1998 y faltaba muy poco para el comienzo de un Nuevo siglo. Puede que se tratara de una parábola enigmática sobre la deshumanización de un siglo y su vacío espiritual. Quizás ese choque final implique la pérdida absoluta de lo humano o la venganza del superhombre desamparado. Muy pocos videos musicales pueden lograr semejante conmoción y muchas interrogantes. Apocalíptico como quiera que se vea, Rabbit In Your Headlights es catarsis en estado puro.
GUILLERMO LÓPEZ MEZA.










