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viernes, 26 de agosto de 2011

1000- "Ashes To Ashes” (1980): Paisaje misterioso de un milagro.

Canción: "Ashes To Ashes" (1980).
Artista: David Bowie.
Álbum: Scary Monsters (And Super Creeps).
Dir.: David Mallet & David Bowie.
Reconocimientos: Mejor vídeo de 1980 para los lectores de Record Mirror (junto a Fashion, tambien de Bowie).



Si existe un artista pop al que se le puede llamar el dios de la reinvención sin duda seria David Bowie, desde el Ziggy Stardust andrógino de la época glam hasta el hombre común e inofensivo de trabajos más recientes Bowie se ha ganado con todo derecho el epíteto de camaleón, y en ningún otro videoclip queda tan patentado esta capacidad de transformación infinita como en Ashes To Ashes (Bowie puede ser Pierrot con cierta semblanza extraterrestre y al mismo tiempo un hombre corriente en una habitación almohadillada). Con él nunca se sabe, incluso la normalidad en Bowie resulta inusual. Ashes To Ashes fue el segundo sencillo del disco Scary Monsters (And Super Creeps) y en cierto modo sentó las bases de su madurez artística y el reconocimiento mundial. Hoy en día Ashes To Ashes no suena anticuada, es una canción inusual dentro de los 80 (teniendo en cuenta que el sonido de los 80 es tan distintivo) y sorprende su popularidad a nivel mundial. Quizás esta rareza constituya la razón por la que no llego a entrar en el chart de Billboard USA y  en las listas musicales de otras partes del mundo con buenas posiciones.




Pero Ashes To Ashes es mucho mejor cuando se ve el video que lo promociona, un trabajo de colaboración entre el director David Mallet y el propio Bowie a cargo de la realización del video musical más costoso que se había hecho hasta ese momento. Era 1980, todavía no existía Thriller y prácticamente anterior a cualquier otro gran videoclip, se podría decir que Ashes To Ashes y Video Killed The Radio Star (The Buggles, 1979) fueron los primeros videoclips estéticamente notables en la historia, y sentaron las bases del rumbo y las expectativas en torno a lo que debe constituir un video musical de primera categoría: Arte en medio de lo comercial, diseño de producción impecable, referencias cinematográficas o plásticas de fondo, performance pop con un sello propio y una buena canción. 



Con imágenes solarizadas y la presencia de algunos miembros del movimiento New Romanticism (que hallaron en el Bowie de la etapa glam uno de sus pilares fundamentales), Ashes To Ashes se presenta como visión surrealista de un futuro o como delirio impreciso de una memoria que entremezcla realidad con fantasía (¿el Bowie de la habitación almohadillada esta en un manicomio? ¿O el que se encuentra atado a una especie de cueva?). En todo caso el video es impreciso en cuanto a su narrativa, y su mayor atractivo reside en lo poco que llegamos a comprender y en lo mucho que podría intuirse. La letra de la canción según algunas interpretaciones se refiere a la bomba de Hiroshima, y hay un cierto panorama apocalíptico en la imagen de Bowie-Pierrot desfilando junto a otros individuos (una bailarina y tres figuras de negro que parecen sacerdotes) seguidos por una grúa como si estuvieran recorriendo una tierra inhóspita (o destruida), una de las figuras se agacha como si estuviera bendiciéndola.


Fotogramas congelados que introducen nuevas escenas, una playa para un nuevo comienzo, una hoguera santa, una silla eléctrica en medio de un panorama domestico, el vuelo de una paloma, un fotógrafo repentino y el inexpresivo rostro de Bowie hacen de Ashes To Ashes un recorrido músico-visual perdurable que mejora con los años. La alternancia entre el desfile de personajes pintorescos, el pierrot hundiéndose en medio del mar y la cueva subterránea (o submarina) demuestran un pulso narrativo que alimenta la espera de un prodigio. Hay algo misterioso en este vídeo y la lirica de la canción en sí misma es criptica (Yo nunca había hecho cosas buenas, yo nunca había hecho cosas malas, yo nunca había hecho nada de nada. ¿Quieres un hacha para romper el hielo? ¿Quieres venir abajo ahora mismo?). El vídeo finaliza con la alternancia del Pierrot caminando en la orilla de la playa junto a una anciana (probablemente la madre a la que hace referencia el final de la canción) y la cueva futurista donde Bowie permanece atrapado. 



Un paisaje surrealista atemporal, si Luis Buñuel hubiera dirigido El mago de Oz probablemente tendría un gran parecido con Ashes To Ashes. Sigue siendo el mejor videoclip de la carrera de David Bowie, más que un sueño parece la invocación secreta de un milagro.


GUILLERMO LÓPEZ MEZA.

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